Crónica de 40 años de vida
Un poco de historia
Desde su fundación, Villa Ocampo tuvo un crecimiento vertiginoso debido a diversos factores. Uno de ellos fue el desarrollo de sus industrias: el Ingenio “Manolo” y el Ingenio “Tacuarendí”,ambos dedicados a la molienda de la caña de azúcar; la destilería “Don Emilio” que producía diariamente 30 hectolitros de alcohol; el aserradero “ La Carlota ”, y dos fábricas de ladrillos en Isleta Norte y sobre el río Los Amores. En la colonia funcionaba además la Curtiembre “San Vicente” que se dedicaba a la producción y exportación de suela.
Hacia 1936, el Ingenio Arno comienza con la molienda, poco tiempo después en 1943, se concreta la puesta en marcha de la papelera “Ebro”, cuya materia prima era el bagazo de la caña de azúcar, siendo la primera de América Latina y la tercera en el mundo.
Otro de los factores significativos fue el desarrollo agrícola-ganadero; en la época dela Colonia la agricultura era la actividad más explotada, con el cultivo de caña de azúcar, remolacha, maíz, sorgo, hortalizas, árboles frutales y pastos naturales; en segundo lugar y en creciente explotación, puesto que en los inicios se practicaba para auto-abastecer a la población, se encontraba la ganadería.
También la población significó un factor determinante, Villa Ocampo era el oasis del norte, una pujante ciudad que ya en 1887 contaba con 3087 personas, siendo la más poblada puesto que Reconquista tenía 2516 pobladores, San Javier 2779, Avellaneda 1143, etc.
Acompañaba a este último factor el aumento en la construcción edilicia y la formación de numerosas instituciones: iglesia, clubes sociales, cooperativas, cooperadoras, instituciones educativas, clubes deportivos, Banco Provincial de Santa Fe, Centro Comercial, etc.
Sin embargo en la floreciente ciudad la comunicación era insuficiente: el Ferrocarril “General Belgrano” arribaba tres veces por semana, se contaba con un sistema de correos y telégrafos y una antigua telefonía que funcionaba desde la época de LA FORESTAL ; por ser la más moderna del momento, su sistema (Van-Ryesel Berghe) permitía que la voz llegase al receptor nítidamente. Se trataba de líneas internas que comunicaban las distintas dependencias (Aserradero, Casa de la Aministración , etc.) con el Puerto.
A partir del año 1927, comienza a funcionar el primer teléfono público por conmutador con clavija, en la casa de Don Emilio Salcedo, edificio ubicado en la esquina noroeste de la plaza principal (esquina 25 de Mayo y Belgrano). Para realizar una llamada se hablaba a Reconquista, a la central ubicada en la casa de Don Emilio Kolin, y desde allí a Santa Fe.
Más tarde la cabina pública a cargo del Sr. Arturo Alemani, se ubicó en el entonces Hotel Plaza (Moreno y 25 de Mayo), contaba con un conmutador que funcionaba a través de dos clavijas, una para el norte y otra para el sur. La comunicación era muy deficiente ya que sobre la misma línea funcionaban las cabinas del norte (Florencia y Resistencia) y las del sur (Las Mercedes, Arroyo Ceibal y Guadalupe Norte), razón por la cual era difícil establecer la comunicación con el lugar deseado.
Aproximadamente en el año 1949 –1950, se trasladó el servicio telefónico al domicilio del Sr. Antonio Genevois, comerciante venido de San Carlos Centro (actualmente casa de la familia Brach en 25 de Mayo); primeramente se instaló en la galería de la casa, desde ese lugar y por medio de la Srta. Delia Genevois, las llamadas se hacían a larga distancia (Reconquista, Santa Fe, etc.)
Después de muchas gestiones se consiguió de ENTEL una cabina, que se instaló en la galería de la casa de la familia Genevois, esto hizo que las conversaciones telefónicas tengan una relativa privacidad, porque se debía gritar para que el receptor oyera.
Hacia 1957 la familia Genevois se traslada a Santa Fe, entonces para que la cabina no se levantara por falta de lugar, el Sr. Santiago Aranda cede el local (dos piezas y un baño) que se encontraba frente a la casa de los Genevois (actual Club de Abuelos), así se debía hacer poco movimiento de líneas. Se mejoró la organización y el funcionamiento, ampliando el horario de atención de las 6:00 a las 24:00; a cargo de la administración estaba la Sra. Rosita Micelli de Huber, se contrató a tres operadoras (Irma Caballera, Nelly Vallejos y Ramona Acuña) mas una reemplazante, quienes realizaban turnos rotativos para contar con el servicio el mayor tiempo posible.
Paralelamente se habían realizado gestiones ante ENTEL para la obtención del teléfono domiciliario, incluyendo una nómina de posibles abonados, pero nada se había conseguido hasta el momento, porque dicha empresa no preveía instalar centrales telefónicas en poblaciones menores a diez mil habitantes, y por entonces Villa Ocampo no contaba con dicho número.
Primeros pasos
“¿Que falta en el pueblo de Villa Ocampo? Algo que adquiere ya la tonalidad de indispensable es el teléfono, es cierto que al ser instalada la cabina todos los sectores lo tomaron con beneplácito, que más de uno pensó que el teléfono domiciliario era un hecho y que instituciones, comercios, vecindarios, colaboraron con una comisión a los efectos de saber la cantidad de aparatos que necesitaba el pueblo, lo que hace cinco años dio aproximadamente la cantidad de 280 aparatos. Pero esta comisión sólo recibió promesas, pero hace unos días nos enteramos que Villa Ocampo no figura en la red de telecomunicaciones, ¿será que no lo incluyen por no estar nuestro pueblo en el mapa? Nuestro pueblo que consta de dos importantes industrias con una vida comercial que lo pone al frente de todos los pueblos del norte, con enseñanza secundaria, una institución bancaria, ... Esta y otras cosas que le dan importancia al pueblo, y que nos niegan los que no nos quieren incluir en la red de telecomunicaciones”. (Semanario Ocampense, febrero de 1961)
Ya para la década del '50, con la ampliación del horario de la cabina pública, se solucionó en gran parte el problema del teléfono, sólo faltaba lo que hace tanto se solicitaba, el teléfono domiciliario.
En 1960 por un decreto del Poder Ejecutivo Nacional, la Empresa Nacional de Teléfonos fue facultada para autorizar por cuenta de persona jurídica, pública o privada, la construcción de centrales y planteles telefónicos no previstos en sus planes de obras y la conexión de esos servicios a su red general.
En ese mismo año, el Diputado Provincial Ives Alonso presentó un proyecto por el cual de aprobarse, Villa Ocampo sería declarada ciudad.
En septiembre de 1961 llega a Villa Ocampo, por parte del Ministro de Hacienda, Economía e Industria (Juan Kilici), una nota acompañada de antecedentes relacionados con la iniciativa del Gobierno Provincial tendiente a dotar de teléfonos urbanos a las localidades que carecen de este servicio elemental, especialmente en el norte de la provincia. La base se encaminaba a la formación de Cooperativas Telefónicas, sirviendo de ejemplo la realización del pueblo de San Genaro, donde funcionaba la única cooperativa de este tipo en el país y Sudamérica, prestando un eficiente servicio.
Conocidas estas noticias, un grupo de pioneros que integraban la Caja de Ahorro y Crédito Ocampense Cooperativa Ltda., con ansias de progreso y superación, tomaron como propia la realización de este proyecto otorgándole al mismo vida y empuje.
Inmediatamente se identificaron con la realización de una Cooperativa Telefónica, ya que estando la atención en manos privadas se confiere al servicio agilidad en los trámites, en las reformas, ampliación e incorporación de nuevos servicios anulando así los trámites burocráticos de los organismos estatales.
Establecido el objetivo, algunos de los miembros del Consejo de Administración de la Caja de Ahorro y Crédito Ocampense Cooperativa Ltda., se entrevistaron el 30 de octubre de 1961, con el Sr. Salomón Hasper, funcionario de Standard Electric, tratándose el tema relacionado con la instalación de teléfonos domiciliarios sobre la base de una Cooperativa Telefónica. Se concluyó que trabajando simultáneamente con pueblos vecinos se abarataría el costo por usuario, con una financiación de 18 meses. Los directivos de la Caja de Ahorro y el Sr. Hasper, se comprometieron en continuar reuniendo antecedentes, información estadística, espacio para centrales, etc.
El próximo paso fue la conformación de una Comisión Provisoria, integrada por el Sr. Raúl Yermanos, Sr. Oscar Zacarías, Sr. Juan Ferrer, Sr. Ramón Montaño Curti, Sr. Aurelio Delsín, bajo la presidencia del Sr. Mario Armando Galibert.
En razón de cumplir con lo convenido, una delegación de cuatro personas(en el vehículo del Sr. Oscar Zacarías) viajó a San Genaro Norte para empaparse de la información precisa cerca de la constitución y funcionamiento de la cooperativa.
Este encuentro significó el empuje necesario para continuar con las gestiones, pese a las negativas externas e internas con las que se encontraban.
El año 1962 sorprendió a la población, cuando el 22 de abril el Gobierno Provincial declaró ciudad a Villa Ocampo, como principal consecuencia de contar ya con diez mil habitantes y el día 28, por decreto provincial Nº4452 y 4470, se declararon caducas las autoridades de la Comisión de Fomento, designando al Sr. Roberto Mejías comisinado0 interventor como única autoridad municipal.
Allanado uno de los principales obstáculos por los cuales ENTEL se negaba a instalar una central telefónica, se retomaron las negociaciones con la empresa y, simultáneamente, se realizó un relevamiento de posibles abonados, recorriendo la ciudad mañana y tarde. Las visitas suscitaron opiniones encontradas, a favor y en contra de la instalación de la Cooperativa , pero nada haría que se abandonara un sueño.
La Comisión Provisoria decidió celebrar una Asamblea en las instalaciones del Club Deportivo y Cultural Arno, el 18 de agosto de 1962, para informar a los interesados sobre las actividades realizadas. Dicha Comisión recibe de la Asamblea un mandato que consiste en su aprobación para que continúe con las gestiones que había iniciado y que consistían en lograr la instalación de teléfonos domiciliarios en Villa Ocampo.
Esta aceptación por parte de los presentes, pese a las diferencias ideológicas, dio un nuevo estímulo a las inquietudes que los animaban, ya que se evidenció la unidad y el entusiasmo del pueblo por el bien común.
Se hacía necesario concretar el trabajo realizado, como consecuencia inmediata de la responsabilidad asumida en la primera asamblea, por lo que se decide convocar a una nueva reunión.
El 16 de septiembre de 1962, en el mismo lugar, se celebró la Asamblea Constitutiva de la Cooperativa Telefónica Villa Ocampo Limitada . Dio apertura a la misma el Sr. Mario Galibert, señalando la entusiasta adhesión del vecindario al proyecto; el primer punto tratado fue el Informe de la Comisión Provisoria que explicaba la labor desarrollada, la redacción de los estatutos, las visitas domiciliarias para conseguir adherentes y el viaje a la localidad de San Genaro, de donde se extrajo valiosas experiencias de cooperativas del tipo que se deseaba constituir, señalando la tarea ardua y difícil que quedaba por delante, pero realizable y con resultados óptimos. Se designó a dos asambleístas, los Sres. Enrique Failletaz y Jorge Cracogna, para aprobar y firmar el acta, luego se dio lectura de los Estatutos Sociales discutidos y aprobados por unanimidad.
Por su parte, los adherentes suscribieron acciones de esa sociedad por un valor de $4.000 (moneda nacional), un total de cuarenta acciones suscriptas.
Para cerrar la jornada, se dio lugar a la elección de los miembros titulares y suplentes del Consejo de Administración y de un Síndico Titular y un Suplente, resultando electos los que luego integraron el primer Consejo.
En el domicilio particular del Sr. Raúl Yermanos, se reunieron el 27 de septiembre los miembros electos, con el fin de distribuir los cargos y constituir el Consejo; por unanimidad se eligió Presidente al Sr. Raúl Yermanos; Vicepresidente: Sr. Mario Galibert; Secretario: Sr. Oscar Zacarías; Pro-Secretario: Sr. Enrique Machado; Tesorero: Sr. Enrique Failletaz; Pro-Tesorero: León Montaño Curti; Vocales: Sres. Juan C. Ferrer, Aurelio Delsín, Conrado Yaccuzzi y Edgardo Joffre; Suplentes: Sres. José Gariboglio, José Sellarés y Humberto Scarpín; Síndico Titular: Sr. Rodolfo Gómez, y Suplente: Sr. Emilio Rivera (H).
El naciente Consejo de Administración comenzó a poner en marcha las gestiones correspondientes para lograr la obtención de la personería jurídica, la factibilidad de obtener créditos personales del Banco Provincial de Santa Fe para la adquisición de aparatos telefónicos y por otro lado, como muestra del crecimiento de la flamante Cooperativa se suscribieron 31 nuevos socios.
El 19 de octubre llega una nota de ENTEL, solicitando croquis del pueblo con ubicación de los interesados en teléfonos a efectos de considerar la solicitud que se les formuló anteriormente (instalación de una central para teléfonos domiciliarios). Además, la Compañía Standard Electric Argentina S.A. presentó el presupuesto por la provisión de una central automática para 200 líneas que ascendía a $4.831.100, pero las condiciones de pago estaban fuera del alcance de la Cooperativa Telefónica (en formación). Se decide aceptar la invitación de dicha firma para visitar la fábrica y discutir con los directivos el contrato, también se aprovecharía para acelerar los trámites.
Para esta fecha se suscribieron 49 nuevas acciones, de $100 cada una.
El 7 de diciembre el Consejo se reúne para escuchar la propuesta del Sr. Elvio Caballo, representante de la Compañía Siemens S.A., la oferta consistía en un selector de giro o motor con contactos de metal preciosos, de construcción más moderna dando mayor ventaja en el paso a paso, aseguraba la rápida adquisición de repuestos y de aparatos telefónicos más ventajosos, el presupuesto oscilaba entre los $4.100.00 por la provisión de una central y $3.380 cada aparato telefónico, al finalizar el encuentro el Sr. Caballo invitó a visitar las instalaciones de la empresa.
El 14 de enero de 1963, viajaron a Buenos Aires el presidente y secretario, visitaron las instalaciones de Standard Electric, entrevistándose con el gerente de tal cía., el Sr. Giman Borden, y por su mediación se obtuvo un encuentro entre la delegación y funcionarios de ENTEL, quienes prometieron apoyo a la gestión que encara la Cooperativa. Posteriormente intentaron reunirse con funcionarios de Siemens, pero no se encontraban presentes.
Después de numerosas gestiones, se obtuvo la tan ansiada personería jurídica por decreto Nº 00389, aprobado por el Gobierno de la intervención federal, incorporándola así a las distintas entidades legalmente reconocidas.
Con el objeto de discernir y comprar las alternativas presentadas por las empresas, se convocó a una Asamblea, donde se decidió firmar contrato con Standard Electric e iniciar los trabajos de inmediato, además se ratificó por escrito a cada interesado del teléfono. Según relatos del Sr. Enrique Machado, Standard no podía dar un crédito de $7.000.000 a una cooperativa en formación, de modo que solicitaba el aval de las firmas de los integrantes del Consejo, y en uno de los gestos más elogiables, veinte o treinta asambleístas se levantaron y firmaron el contrato avalando con su patrimonio dicho emprendimiento.
Sin duda comenzaba una etapa más de progreso en la pujante ciudad, el paso a seguir fueron las visitas de comisiones a comercios y casas de familia, para interesarlos en la instalación de los teléfonos.
Se organizó el viaje de una delegación a Santa Fe (Ferrer, Machado, Zacarías y Failletaz), con el objetivo de entrevistarse con el Gerente del Banco Provincia para la obtención de un crédito para la zona subdesarrollada, y además se entrevistarían con el Ministro de Obras Públicas, Dr. Romero Acuña, para la cesión del terreno que ocuparía el futuro local de la cooperativa. Como resultado de las gestiones se conoce que el Banco no concedería el crédito, por lo que se buscó la autofinanciación con el apoyo de la Caja de Ahorro y Crédito Ocampense Cooperativa Ltda.. Por otro lado, se recibió la Ordenanza Municipal Nº116, cediendo el terreno donde se edificaba la Feria Municipal.
Un impedimento en el normal desarrollo de la tramitación del lote fue la noticia de que el mismo pertenecía al catastro del Gobierno Provincial, razón por la cual viajaron a Santa Fe la Sra. Blanca Bergallo, representando a la Municipalidad , y miembros del Consejo de Administración (Ferrer, Machado y Failletaz), obteniendo la buena predisposición del gobierno provincial.
Sorteado este último surge un nuevo escollo, el 26 de junio de 1963 llega una nota de ENTEL, comunicando la no autorización para adquirir materiales o equipos, hasta que dicha empresa descarte la posibilidad de instalar el servicio por sus propios medios. El Consejo buscó la mediación de Standard para solucionar esta dificultad, y a la vez solicitarle el envío de evidencias que incentiven a la población a seguir creyendo en proyecto de la Cooperativa.
Se recibió una nueva notificación (20-09) del presidente de ENTEL, donde informaba que era imposible autorizar la explotación del servicio por entes privados, por cuanto la empresa tenía previsto instalar una central de larga distancia, cuya ejecución dependería de las posibilidades financieras, haciendo la salvedad de que si la Cooperativa financiaba la obra y la Empresa Nacional explotaba el servicio se podría considerar la inversión. Esto provocó el inmediato rechazo por parte del Consejo, puesto que no se contaba con los recursos necesarios para tal fin; por otro lado, caer bajo su explotación era contraproducente ya que no se cumpliría con las finalidades de la Cooperativa y los asociados no recibirían los beneficios previstos para convertirse en suministradores del capital.
Se decidió enviar a Buenos Aires una comisión, para solicitar una audiencia con el presidente del ENTEL, el Sr. López Zabaleta, quien los derivó con el gerente general Armando Chornobroff. Este se mostró intransigente y no se llegó a ninguna conclusión, puesto que afirmó que Villa Ocampo estaba dentro del plan fundamental de las inversiones de los próximos cinco años. Posteriormente los Sres.Yermanos y Zacarías se entrevistaron con el Ministro de Obras Públicas, Dr. Romero Acuña, quien prometió intervención del Presidente de la Nación si era necesario.
Conocida la situación por el Consejo, decidieron iniciar la obra sin aguardar la decisión de ENTEL. Se solicitó al Ing. Nardelli pronto despacho de los planos para iniciar la remodelación del edificio.
A pocas semanas llegó una nota del gerente de ENTEL, Sr. Gorri, informando que la presidencia había aprobado la explotación de una central telefónica por cuenta de la Cooperativa de Villa Ocampo, condicionada a que cuando ENTEL decidiera habilitar la central de larga distancia prevista en su Plan Fundamental, la entidad debería transferir a dicha empresa todos los bienes y derechos relativos al servicio.
Debido al largo proceso de tramitación de la cesión del terreno, que estaba ubicado en la esquina de Francisco Conti y Belgrano, un miembro del Consejo, por entonces concejal municipal por el Partido Demócrata Cristiano, el Sr. Machado, presentó un Proyecto de Ordenanza que contemplaba las expectativas de dicha Cooperativa sobre el terreno.
Resultado de la anterior gestión fue la Ordenanza Municipal Nº12 de 3 de marzo de 1964, que establecía la cesión de dicho terreno y edificio ( 48,75 m frente norte, y 26m. frente oeste) a la Cooperativa Telefónica. El 5 de marzo el intendente municipal, Roberto Mejías, aceptó la ordenanza.
El paso inmediato fue la iniciación de los trabajos de remodelación del edificio cedido, para ubicar en él los planteles internos del servicio telefónico domiciliario. Entre julio y agosto llegaron los contratistas encargados de la instalación del plantel exterior, para iniciar los trabajos correspondientes. Para fines de agosto se había finalizado la instalación de la central telefónica automática para 250 líneas, a cargo de los Sres. Casco y Walsh (técnicos de Standard Electric), dejando conectadas tres líneas internas correspondientes a operadora, mantenimiento y servicio de reparaciones. Con respecto al tendido de la red exterior se destacaba la voluntad de los contratistas ante las dificultades que iban surgiendo, principalmente en la colocación de los postes (cedidos por la EPE ) y en la instalación de las líneas entre las de corriente continua y alternada.
Instalada su central, su red externa, sus conexiones domiciliarias, su oficina pública, su estructura técnica y administrativa, solo restaba traspasar el último umbral para la concreción de tan anhelado sueño.
LA COOPERATIVA TELEFÓNICA ABRE SUS PUERTAS
“Se llega así a la fecha histórica del 8 de diciembre de 1964, que marca un hito importante en la vida institucional y es jalón de progreso del quehacer comunitario ocampense. Al celebrársela fiesta de nuestra patrona, se dejan librados 164 abonados correspondientes al servicio domiciliario. Son 164 anhelos, esperanzas, ejemplos cabal, muestra de unión, que muy pronto encontrarán eco en sus conciudadanos. Sin prisa, pero sin pausa, siempre con el ideal cooperativista como bandera, se afianza en su accionar, van ingresando nuevos adherentes y se consolida económicamente”. (Sub Comisión de Historia, revista Centenario de Villa Ocampo, 1978)
Se llevaron a cabo los actos programados con motivo de las Fiestas Patronales, inauguración de la Cooperativa Telefónica y Usina Villa Ocampo respectivamente. Para ello, de común acuerdo con las autoridades provinciales y el cura párroco, se decidió un programa único.
Los actos comenzaron el día 7 por la noche con una Misa de Campaña, frente al edificio de la Cooperativa Telefónica , posteriormente se realizó un gran baile en el Ocampo Tenis Club. El 8 de diciembre continuaron los festejos con numeroso público, la visita oficial del Gobernador Provincial Sr. Aldo Tessio, miembros del Poder Ejecutivo Provincial, y en representación de la Cía. Standard Electic el Sr. Wyman Borden. Los actos fueron transmitidos por la emisora LT 5 Radio Chaco. Inaugurando el servicio telefónico el Sr. Gobernador, quien realizó la primer llamada desde las flamantes instalaciones de la Cooperativa. De esta manera se dejaba inaugurada oficialmente la COOPERATIVA TELEFÓNICA VILLA OCAMPO LIMITADA.
(Fuente: Crónica de 40 años de vida)